Visualizar los siguientes vídeos sobre TECNOLOGÍA PREHISTÓRICA Tecnología en el Paleolítico: Experimentar para comprender: Tecnología del paleolítico El objetivo principal de la prehistoria como disciplina científica, es el estudio integral de las primeras comunidades y su evolución hasta la aparición de la escritura, ese estudio se basa fundamentalmente en los restos obtenidos en la excavación arqueológica. En ese sentido la arqueología experimental, sienta una base metodológica para la correcta interpretación del registro material que aparece en los yacimientos arqueológicos. Actualmente la experimentación en prehistoria está considerada una fuente fundamental y necesaria para una mayor comprensión de la actividad del ser humano a lo largo de su historia y el medio físico que le rodeaba. Los protocolos de trabajo tienen como objetivo la interpretación mecánica de los procesos tecnológicos y funcionales, exponiendo y desarrollando un corpus metodológico capaz de arrojar luz a cuestiones tales como los modos de vida en el pasado. Los trabajos de traceología constituyen una aplicación habitual en la experimentación arqueológica, se centran en el estudio de las huellas de uso para conocer la función concreta de cada tipo de útil. Otras aplicaciones están relacionadas con el estudio de las manifestaciones artísticas para conocer las técnicas y materiales empleados en su ejecución. Estudios similares se aplican también a la elaboración de objetos de adornos colgantes sobre piezas dentarias y malacológicas, uno de los campos donde por primera vez se aplica esta metodología, es en la reconstrucción de las cadenas operativas de fabricación de los diversos útiles y líticos desarrollando aspectos tecnológicos tales como las materias primas o los métodos y técnicas de talla empleados. ÚTIL ES DE TALLADOR El trabajo de la piedra requiere de un conjunto de herramientas que serán cada vez más especializadas, como percutores en piedra, madera o hasta presionadores, cinceles, elementos de sujeción o pieles para la protección del tallador. TALLA POR PERCUSIÓN DIRECTA La talla es el proceso mediante el cual se fractura intencionalmente la materia prima para obtener útiles o soportes para fabricarlos, existen dos técnicas básicas para conseguir esta fractura: la percusión y la presión. La talla por percusión consiste en golpear el núcleo nódulo en una zona periférica con otro elemento llamado percutor, aplicando una trayectoria descendente. La materia prima tal como aparece en la naturaleza recibe el nombre de nódulo, cuando el nódulo presenta levantamientos intencionales para preparar el bloque de materia prima, recibe el nombre de núcleo. El núcleo presenta dos elementos característicos que lo definen como tal: el plano de percusión opresión y los negativos distracciones previas. El plano de percusión o de presión es LA superficie sobre la que se ejerce una fuerza para fragmentar el núcleo, puede haber tantas superficies como levantamientos tenga el núcleo. Los negativos de extracciones previas o negativos de lascado, son las superficies más o menos cóncavas que dejan los aportes en la superficie del núcleo al ser extraídos, están enmarcadas por dos aristas o nervaduras que delimitan la superficie separada del núcleo. La talla por percusión directa con percutor duro, es la más utilizada a lo largo de la prehistoria y se documenta desde las primeras industrias del paleolítico inferior. BIFAZ El bifaz puede considerarse uno de los elementos más característicos del Achelense, los bifaces de las primeras etapas del Achelense, se realizan mediante percusión directa con percutor duro, las extracciones son bastante toscas y generalmente no llegan a cubrir toda la superficie, son útiles de morfología más o menos alargada, realizados sobre nódulos o sobre las casas grandes y espesas de sílex o cuarcita. Se caracterizan por una talla facial de soporte mediante extracciones centrípetas a lo largo de todo su contorno, estas extracciones crean un filo cortante y más o menos sinuoso, a partir del Achelense medio aparece la talla directa con percutor blando, esta nueva técnica permite obtener soportes y útiles más largos, delgados, de morfologías más estandarizadas y con retoques más numerosos e invasores hasta cubrir la totalidad de la superficie, a partir de ahora el percutor duro se utilizará para adelgazar el soporte y esbozar la morfología previa de la pieza y el percutor blando para dar que el acabado final al bifaz. Aunque no sabemos con certeza para que fue empleado debido a sus características morfológicas, tuvo que ser un útil muy versátil, es muy posible que se usara para trabajar la madera, perforar, cortar carne, fracturar huesos o incluso servir como núcleo para obtener lascas en caso de necesidad, los últimos estudios experimentales y traceológicos han demostrado el uso de los bifaces para el despellejado, desmembrado, descuartizado de grandes herbívoros. TALLA LEVALLOIS Este método de talla consiste en la obtención de lascas o puntas con una forma predeterminada gracias a la preparación espacial del núcleo antes de su extracción, es decir, el objetivo es producir soportes con unas divisiones previamente definidas, el método levalúa aparece desde el achelense medio, aunque tendrá su máximo desarrollo en el musteriense. Para la manufactura de este tipo de lascas el núcleo antes de la extracción del soporte, debe presentar dos superficies conversas asimétricas y perpendiculares entre sí, una corresponde a la superficie de lascado o de talla y la otra a la superficie de percusión. La convexidad de las mismas es el factor determinante en la producción levalúa, el núcleo resultante antes de la extracción, se conoce comúnmente con el nombre de caparazón de tortuga, debido a la forma que adquiere. La convexidad del plano de lascado, se obtiene mediante una serie de extracciones centrípetas a lo largo de todo su perímetro que determinarán la longitud y anchura final de la lasca. Se han identificado dos métodos para la producción de lascas levaluá, que muestran algunas variaciones en su cadena operativa, el primero se denomina talla levalúa de extracción de una lasca preferencial, en el que se obtiene una única pieza, siendo necesaria una nueva preparación del núcleo, cada vez que se desee obtener otra. El objetivo es conseguir un soporte que recoja la mayor parte de los negativos de las extracciones de preparación de la superficie de lascado, el plano de percusión se prepara para destacar el punto de impacto mediante una serie de pequeñas extracciones, por ello la mayoría de los talones de los productos de levaluá son facetados o diedros, la obtención de la lasca se realiza siempre mediante percusión directa con percutor duro, con un golpe seco y potente. RAEDERAS Las raederas son útiles sobre lasca que presentan en uno o dos de sus bordes, un retoque continuo para formar un filo resistente más o menos agudo y algo cortante, generalmente el retoque es directo, aparece en el anverso, aunque también hay ejemplares con retoque inverso, alterno y bifacial, este se obtiene con percutor duro o blando regularizando la zona activa del último, aunque las raederas abarcan una cronología muy amplia y aparecen en diferentes periodos de la prehistoria, es en el musteriense cuando son más características, en estos útiles el retoque no tiene como misión crear un borde afilado sino embotarlo parcialmente para hacerlo más duradero. Es habitual encontrar raederas con el filo reavivado para mantener su efectividad, probablemente porque se dispone de un tiempo limitado para llevar a cabo una labor determinada, por lo tanto, no se fabrican nuevos útiles, sino que se aprovechan hasta agotarlos, tradicionalmente las raederas se asocian con el trabajo de raspado de maderas y pieles. PUNTA MUSTERIENSE La punta musteriense es una pieza sobre lasca de morfología triangular o subtriangular, a veces los álgicas de extremo apuntado, se obtienen mediante retoques directos, profundos y continuos que en ocasiones pueden cubrir el anverso en su totalidad. El reverso puede presentar también retoque, pero es más somero y se limita a regularizar la morfología de la pieza, este útil estaría enmarcado en una astilla formando la punta de una lanza o venablo, aunque en el achelense hay algunos elementos que se pueden considerar como puntas de lanza, es ahora cuando aparecen de forma generalizada en el registro arqueológico. TALLA LAMINAR Para la obtención de hojas es necesaria una concepción volumétrica previa del núcleo, muy diferente a la de las lascas, en primer lugar, hay que obtener una buena superficie de percusión o de presión del nódulo elegido, el siguiente paso consiste en realizar una nervadura perpendicular a la superficie de golpeo que abarque todo el eje longitudinal del núcleo, es fundamental que el núcleo presente nervaduras de desarrollo vertical ya que los planos de fractura tienden a prolongarse siguiendo la dirección de éstas, si la superficie es lisa sólo obtendremos soportes más o menos ovalados Sobre esta superficie se procede a crear una cresta mediante levantamientos bifaciales y perpendiculares al filo, la cresta permite la extracción de la primera hoja con relativa facilidad, creando una superficie con dos nervaduras que permiten continuar la extracción de soportes laminares, este primer soporte que no se considera una hoja como tal, recibe el nombre de arista de núcleo o lámina en cresta, es de sección triangular, espesa y con extracciones perpendiculares a una arista central, las siguientes extracciones se realizan a ambos lados de la primera, aprovechando las nervaduras, durante el proceso detalla debajo de la superficie de golpeo se crean pequeños salientes y con cavidades llamadas cornisas, si se quiere seguir tallando el núcleo hay que obtener una superficie de percusión apta, mediante una tableta del núcleo . La hoja o la mina, es un tipo específico de lasca, se caracteriza por ser un soporte alargado, cuya longitud máxima, debe ser al menos el doble de anchura, presentar bordes más o menos paralelos y nervaduras o aristas de extracciones anteriores también paralelas o subparalelas a su eje longitudinal. RASPADOR El raspador es un útil realizado sobre lasca o sobre hoja, que presenta en un extremo generalmente el distal, un retoque directo y plano o laminar que forma un ángulo con el reverso de 60 a 45 grados aproximadamente, este reto que genera un frente más o menos redondeado que se denomina frente de raspador. Es frecuente que este frente sea objeto de diversos reavivados, lo que provoca que los levantamientos sean cada vez más verticales, el raspador se asocia con el trabajo de las pieles, para eliminar restos de tejido adiposo, carne etc. y proceder a su curtido. BURILES Para fabricar un buril, en primer lugar, se fractura la parte distal del soporte, para obtener una superficie de percusión desde la que desgajar el golpe de buril, esta plataforma puede estar retocada, entonces el buril se denomina sobre truncadura o utilizar directamente esta superficie: buril sobre plano o fractura natural. Los buriles, generalmente están realizados sobre hojas y son especialmente numerosos en el paleolítico superior, presentan una arista simple o poligonal, transversal a la superficie ancha del soporte, esta arista se llama bisel y es menos afilada, pero más resistente a las fracturas que el filo natural de una lasca. Este instrumento se utiliza para realizar incisiones sobre diferentes tipos de materiales como cuero, madera, hueso, asta. Por ejemplo, se documenta su uso para la extracción de varillas de astas de cérvidos con las de fabricar el instrumental óseo e incluso para realizar grabados rupestres o decorar objetos de arte muebles. HOJA DE LAUREL Para la fabricación de este tipo de piezas que en ocasiones alcanzan una gran longitud o un escaso grosor, es necesario un sílex de buena calidad, en primer lugar, se esboza la morfología de la pieza mediante talla directa con percutor duro. Posteriormente con un protector blando de asta se le da la forma definitiva, mediante extracciones largas, estrechas y subparalelas. La hoja de laurel es una punta foliácea, realizada sobre hoja o lasca, mediante retoque plano, invasor y facial que cubre totalmente anverso y reverso, presenta en el extremo distal apuntado y el proximal redondeado o también apuntado, se documenta sobre todo en el solutrense medio y en menor medida en el superior, recibe este nombre porque su morfología se asemeja a las hojas de esta especie vegetal. En este acabado final, para determinadas zonas o para piezas pequeñas, se puede utilizar el retoque por presión, una de las características comunes a todas las regiones donde aparece el solutrense, es las existencia de puntas de proyectil con morfología foliáceas, si bien es cierto que el retoque plano invasor fue utilizado de forma esporádica en etapas anteriores, ahora su uso es sistemático en este tipo de utillaje. Estas puntas, serían enmarcadas en jabalinas, lanzadas con propulsor, el propulsor juega el papel de una palanca entre el proyectil y el brazo del cazador que lo alarga artificialmente aumentando así la velocidad de propulsión y por tanto la capacidad de penetración del proyectil. PUNTA DE ALETAS Y PEDÚNCULO Se fabrican sobre lascas y hojas alargadas y delgadas o bien lascas espesas y grandes, la cadena operativa de fabricación, es similar a la de las hojas de laurel, primero se realiza una reducción bifacial mediante percusión directa con percutor duro o blando para adelgazar el soporte, eliminar los restos de cortes, los abultamientos en la zona central del anverso, posteriormente la talla directa con percutor duro o blando es sustituida por un presionador de mano para obtener la preforma. Por último, se destaca el pedúnculo se terminan de elaborar las aletas y se conforma la silueta final de la pieza, la punta de aletas y pedúnculo presenta un fuste con una clara tendencia triangular, cubierto por un retoque plano e invasor que en la mayoría de las ocasiones es bifacial, las aletas están bien marcadas y diferenciadas de la punta al igual que el pedúnculo central. Las peculiaridades tecnológicas y morfológicas de este tipo de punta, le confieren una altísima rentabilidad energética, como demuestra la perduración de este modo tipo como en punta de proyectil hasta la actualidad, aunque fabricada en otros materiales, aparece en el solutrense superior extra cantábrico donde es más abundante y se mantiene en el superior evolucionado. Todas las características morfológicas simétricas de ese tipo de puntas, las hacen aptas para ser usadas como puntas de flecha, la fabricación de arcos simples es un proceso complejo donde intervienen un gran número de variables que determinan el resultado final, las evidencias más antiguas de arcos y flechas, están datadas en el paleolítico superior final y el mesolítico. Los parámetros de diseño y construcción de estos primeros arcos, son muy eficientes para las actividades energéticas, estas consideraciones apuntan a una fecha más antigua para la aparición del arco, con prototipos de diseño más rudimentario, estos arcos de fortuna habrían empezado a desarrollarse durante el paleolítico superior, posiblemente los primeros ensayos en la fabricación de los mismos, se den en esta época y sus diseños se perfeccionaría durante el magdaleniense y el epipaleolítico. HOJITA DE DORSO La hojita de dorso, está realizada en hojas y hojitas muy estrechas, que se caracterizan por presentar en uno de sus lados, un retoque abrupto, continuo y directo, para su fabricación se puede usar un pequeño presionador de mano de asta o hueso o bien percusión directa con percutor duro sobre yunque, aunque aparece desde el gravetiense son muy abundantes en el magdaleniense medio, coincidiendo con la aparición de las azagayas de ranuras laterales ,el lado del retoque abrupto sería insertado en los astiles o en las ranuras laterales de estas azagayas, formando pares simétricos de dos o más unidades y fijadas mediante adhesivos naturales TALLA POR PRESIÓN La talla por presión, consiste en aplicar una fuerza estática y constante, sobre la materia prima hasta fracturarla, la presión se aplica mediante presionadores pectorales o abdominales en forma de muleta, realizados en madera o asta, la punta que soporta la presión, puede ser de asta, hueso o marfil, otro elemento fundamental en la talla por presión, es la correcta inmovilización del núcleo para evitar movimientos de rotación y poder aplicar correctamente la presión, la talla por presión se documenta en fases avanzadas del paleolítico superior y está encaminada a la producción de hojas, los núcleos tienen una morfología piramidal o poliédrica como un solo plano de presión. FUEGO Los mitos tradicionales de las zonas más remotas del mundo, muestran cuan profunda es la relación entre el hombre y el fuego, el fuego no se descubrió sino que fue robado, el fuego su control y los distintos usos que se le ha dado, es uno de los grandes hitos de la humanidad no sólo como fuente de iluminación, ya que permite prolongar el día en la noche o acceder a lugares en permanente oscuridad como son las cuevas, sino como fuente de calor, en la cocción de los alimentos o como apoyo tecnológico para la fabricación de utensilios. La fricción rápida de dos ramas de madera produce un calentamiento suficiente, para obtener la incandescencia de materiales secos fácilmente inflamables como musgo, estopa, yesca, etc. Obtener fuego por percusión de dos piedras es generalmente más difícil, si se utilizan dos cantos de sílex, las pequeñas chispas deben de caer inmediatamente sobre una materia prima muy inflamable, se obtienen mejores resultados percutiendo un canto de sílex sobre otro que contenga algo de mineral de hierro, como la pirita o calcopirita. Como hemos visto, hoy en día, la experimentación en prehistoria se convierte en una herramienta imprescindible para poder comprender y reconstruir los modos de vida de nuestros primeros antepasados y como su adaptación a un medio ambiente cambiante y en muchas ocasiones hostil, fue el origen del desarrollo tecnológico exponencial del mundo en el que hoy vivimos. Tecnología prehistórica. Reciclaje Fundación Atapuerca Felipe Cuartero, técnico en arqueología experimental: repaso tecnología prehistórica desde el punto de vista del reciclaje Hoy en día el reciclaje está en boga, todo el mundo habla del reciclaje, pero esto en realidad, es algo, que ha comenzado desde tiempos muy antiguos, desde la prehistoria podemos ver algunos de los primeros intentos de reciclar o reutilizar útiles, por ejemplo, el caso de la primera tecnología: la tecnología olduvayense que aparece en África hace algo más de 2 m.a, básicamente, lo que se va a producir, son unas herramientas con algo de filo en el corte que serían herramientas, prácticamente desechables, en caso de esta primera tecnología, vemos que casi siempre se utiliza materia prima muy cercana y que el uso sería muy breve. Esto cambia a partir del siguiente MODO tecnológico, en el MODO2 o Achelense, se empiezan a configurar las herramientas mediante un trabajo con percutor de piedra o percutor de asta y en este caso, la herramienta se puede maximizar en su aprovechamiento, se va a afilar tantas veces, como sea necesaria, para volver a generar el filo que, de nuevo, han estado buscando en un primer momento. En ese mismo momento, conocemos el uso de lanzas, por ejemplo, de hace unos 350 mil años, en los que la idea sería más o menos parecida, si quieren volver a utilizar la lanza, cuando la punta ha dejado de ser abuzada, se vuelve a buzar, con lo cual estaríamos hablando de una tecnología que se reutiliza continuamente. El siguiente paso importante, lo encontraríamos en la tecnología del paleolítico medio, en este caso, aunque posiblemente también utilizan lanzas, solamente en madera, muchas de las lanzas, van a empezar a incorporar una punta de piedra que funciona a modo de recambio, en este caso, cuando la punta se haya desgastado o se haya roto, simplemente se puede sustituir por una nueva y ya está. Esta misma idea del recambio, o de la reutilización de piezas muy parecidas, va a continuar a lo largo del paleolítico superior y el mesolítico, donde veremos cómo los elementos en hueso sí se pueden afilar también, se pueden abuzar, igual que antiguamente se hacían con las lanzas de madera, se puede recambiar, o incluso existen piezas, como los arpones afilienses, que serían de la ultima etapa del paleolítico, principios del mesolítico, en el que por ejemplo, si se rompen uno de los dientes, la forma va a quedar todavía, con bastante potencial, para seguir creando un arpón de características muy parecidas, solo que cada vez con menos dientes. Bien, esto sería la mayor parte de técnicas, o estrategias de aprovechamiento que se utilizaron a lo largo del paleolítico y del mesolítico. A partir del neolítico, vamos a ver como se desarrollan toda una serie de tecnologías que permiten aprovechar la materia prima de forma diferente. Por ejemplo, técnicas como el hilado o el tejido, en este caso va a permitir aprovechar fibras que además se pueden reciclar, o se pueden reutilizar. Trabajo en piedra, en este caso, cambiaria el trabajo de la piedra pulida que, frente a la piedra tallada, permite simplemente con un pulido del filo volver a aprovechar esas hachas o azuelas, seria una de las herramientas más características, y bueno, pues existirían también toda una serie de pastas, que se irían trabajado e irían modelando, por ejemplo, la cerámica, la arcilla mientras no se ha cocido se puede reciclar tantas veces como se quiera El último paso importante, lo encontraríamos ya en la edad de los metales, y es una noción que tienen que ver bastante con el concepto de reciclaje que tenemos hoy en día en nuestra sociedad, en este caso toda esta serie de pastas o materias primas que se aglutinan en una especie de masa homogénea van a ser en el caso del metal, muy importantes, para la tecnología de estas poblaciones y el metal, aparte de poder trabajarse con las dos ideas anteriores que hemos visto, además es un material que se puede reciclar o se puede reutilizar tantas veces como se quiera, porque una vez a perdido su función, o una vez se ha deformado, se ha partido, ha dejado de ser práctico, simplemente lo podemos volver a fundir y reutilizarlo, reciclarlo en nuevas herramientas, y esta es un poco que tenemos también en el reciclaje actualmente, hoy en día con materiales como el metal, el vidrio y otros materiales hacemos algo parecido, simplemente aglutinamos en una masa y volvemos a generar en una materia prima nueva por así decirlo, a partir de un material reciclado. Realización de fuego en la Prehistoria por fricción Soy Marcos Terradillas y os doy la bienvenida al canal de Atapuerca, hoy lo que vamos a hacer es producción de fuego por el método de la fricción y hemos elegido el método que yo considero que es más entretenido, más divertido que es utilizando un arco. Entonces, lo que vamos a hacer es utilizar un bastón y una tablilla, el bastón va a girar, se va a calentar la punta y va a perforar la tablilla y en estas ranuras que hemos hecho de forma previa se va a acumular el serrín y si este serrín se acumula con mucho calor y mucha fuerza, formará una brasa. Si conseguimos la brasa, la vamos a echar en un nido, que hemos hecho con fibras totalmente vegetales, totalmente naturales y en el centro del nido, hemos puesto un acelerante que nosotros lo que utilizamos son las aneas los juncos del río, la pelusilla, los churritos, me imagino que muchas veces habréis visto a alguien en un documental o si habéis viajado a áfrica intentando hacer fuego directamente con las manos, se puede hacer, lo que pasa que es un proceso bastante lento y bastante costoso, porque, muy sencillo. Yo giro con las manos y podéis ver como mis manos bajan por la propia dinámica, mientras subo la mano la punta se enfría y por eso tardamos tanto, entonces vamos a introducir un gran invento de la prehistoria que es el arco, todo lo que hacemos es enroscar el bastón en el arco, cojo el arco desde un extremo y ahora con un pequeño empujón, el bastón va gira muy rápido muy fuerte y yo me canso mucho menos y para completar el kit, necesitamos algo que nos proteja la mano, que vamos a utilizar, pues podemos utilizar un pomo de madera un pomo de piedra, en este caso vamos a utilizar una taba una astrágalo de un bóvido, tienen aquí una pequeña concavidad que va a ser perfecta para ajustar el palo en esta posición, ahora que ya conocéis los materiales, vamos a proceder a hacer fuego, es muy importante en la postura: pisamos cerca del agujero donde vamos a hacer fuego, apretamos el palo para que no baile, el bastón siempre tiene que estar recto y el arco siempre paralelo al suelo y estamos listos. Veis como es relativamente rápido, ahí tenemos la brasa y ahora la vamos a echar al nido envolvemos presionamos un poquito y ahora tenemos que oxigenar con la boca y con la mano, voy a empezar con la boca soplando y ahora con la mano y ahí tenemos el fuego Armas compuestas Bienvenidos a nuestro canal, hoy en este vídeo os vamos a hablar de los adhesivos en la prehistoria, de los cordajes, de los enmangues en general, es decir, de la realización de herramientas compuestas, esto que se pensaba que era un acontecimiento que había aparecido en el neolítico este proceso complejo de fabricar adhesivos porque requieren unas técnicas que ahora hablaremos de ellas, ahora sabemos que son bastante anteriores, es decir, nos tenemos que retrotraer mucho en el tiempo, para buscar el origen de estos procedimientos, En principio, se pensaba que habían sido utilizados, inventados en principio, por los humanos anatómicamente modernos, es decir, por nosotros, pero ahora sabemos por determinados yacimientos arqueológicos que son muy anteriores, es decir, que aparecen en contextos de neandertales. Hay un yacimiento en Siria, Oumentel, donde aparecieron en niveles de hace unos 40.000 años, herramientas con improntas y con restos todavía de adhesivos, sí que es verdad que además este yacimiento ha dado los resultados muy interesantes, porque han aparecido niveles muy interiores a estos de unos 70 mil años aproximadamente, donde encontramos ese tipo de adhesivos. Es decir, los neandertales han estado realizando estos procesos complejos para elaborar herramientas compuestas, parece algo sencillo pero implica unos conocimientos de realizar unos procesos que tienen muchas fases, es decir para realizar una lanza, algo que nos parece muy sencillo, tenemos que elegir una materia prima de calidad, tenemos que elaborar una punta, tallarla con unos sistemas bastante perfeccionados ya, tenemos que crear un adhesivo tenemos que crear un cordaje y tenemos ya que podremos realizar esa lanza. Es decir, es un procedimiento con bastantes etapas, además los adhesivos que vamos a encontrar tanto de origen vegetal, como de origen mineral están sometidos a tratamientos térmicos, bastante también interesantes, es decir, en la zona de próximo oriente en esta zona de Siria, lo que van a estar utilizándose el bitumen el alquitrán del petróleo, pero sometido a un proceso de calentamiento en una alteración térmica, para poder utilizarlo como un pegamento. En Europa, en la Europa occidental vamos a encontrar otro tipo de pegamentos elaborados con materias vegetales, sobre todo lo que es la brea del abedul, la brea del abedul de hecho no existe la tenemos que fabricar, con una cocción con un proceso de cocción de reductora, es decir, tenemos que conocer esa corteza del abedul para que exude una resina que luego la vamos a utilizar como un pegamento. Ahora os enseñaremos a hacer un pegamento diferente con otra serie de materiales que vamos a encontrar en la naturaleza y procederemos a enmangar una punta de una flecha, por ejemplo. Vamos a elaborar un pegamento natural con materiales que obtenemos de la naturaleza y resina de pino, en este caso, previamente la he machacado, vamos a añadir cera de abeja y en este caso vamos a poner ocre, podríamos añadir también carbón vegetal, realmente la función del ocre o del carbón es aglutinar para hacer más espeso este pegamento. Lo que vamos a hacer, lo hemos calentado previamente, lo tenemos aquí ya un poco espeso, vamos a montar un poquito la punta de la flecha, añadimos también un poco en la punta y la pillamos presión, aplicamos presión y ya lo tenemos pegado, ahora lo que deberíamos hacer es encordarlo, ponerle algún tipo de cordaje de fibras vegetales que aprovechamos también, por ejemplo, estas fibras de esparto, lo que vamos a hacer es aplicarlas, darles torsión y elaborar un cordel. las vamos girando sobre sí mismas, vamos girando, vamos aplicando esta torsión y esto que en principio también pensábamos que eran descubrimientos mucho más tardíos ahora sabemos que los neandertales también utilizaron este tipo de técnicas, porque han encontrado en Ardéche en Francia, en un yacimiento fibras torsionadas, que probablemente pertenecieron algún cordaje y simplemente unas fibras que son muy endebles, que podemos romperlas así fácilmente con la mano, aplicándoles esta especie de torsión, lo que obtenemos es un cordaje. Este cordaje ya lo podríamos aplicar sobre la punta, pero a mí me gusta más utilizar una materia que sea, que esté húmeda y en este caso vamos a utilizar intestinos de animal, lo que hacemos es vamos girando, vamos girando, aplicamos el trocito este el intestino, vamos girando, vamos girando, vamos girando y simplemente con la humedad que tiene, cuando pierda esa humedad, lo que va a hacer es apergaminarse, perder muchísimo volumen y va a quedar al final pues como este de aquí. Va a perder todo el volumen que tiene, bajo podemos ver el pegamento de ese que hemos elaborado con cera y con resina y como os digo va a contraerse muchísimo y va a apretar mucho más que una cordaje vegetal. Habéis visto cómo podemos hacer un adhesivo con elementos de la naturaleza y remarcaros solo, que tengamos en cuenta, que estos son procedimientos bastante complejos, que son más antiguos de lo que hasta recientemente pensábamos y sobre todo eso que tienen una complejidad a la hora de realizar herramientas compuestas, es decir, es un proceso de varias etapas para realizar realmente una herramienta mucho más complicada que las que se estaban utilizando hasta el momento. Talla en el Paleolítico superior Para la extracción de láminas de piedra, se prepara a partir de la talla de un bloqueo canto rodado, un núcleo alargado y de sección más bien circular que tenga una arista longitudinal destacada, es necesario, frotar con arenisca, la superficie horizontal superior o plano de percusión, para abrasiónar la superficie de la arista sobre la que se va a impactar. El golpeo seco y duro se realiza con un percutor de asta, hueso o madera, así obtenemos una primera lámina o lámina cresta cuyo negativo deja en el núcleo dos aristas, que darán lugar a dos nuevas láminas, nuevas aristas permitirán extraer nuevas láminas hasta que la reducción progresiva del tamaño del núcleo, impida la extracción de hojas válidas, de este modo es posible obtener de un solo bloque de piedra decenas de láminas, que una vez retocadas darán lugar a los distintos tipos de herramientas. En función de cómo retoquemos los distintos filos de una lámina, obtendremos un útil u otro, si lo que se retoca es un extremo, formándose un filo alto y abrupto, obtendremos un raspador para rascar por ejemplo las pieles. Si nos apoyamos en un pequeño yunque de piedra y con un percutor de asta golpeamos los bordes de una lámina longitudinalmente, para extraer pequeñas laminillas formando un ángulo, obtenemos un buril que nos permitirá grabar o ranuras distintos materiales. El retoque de un filo para embotarlo al objeto de apretar con el dedo y cortar con el filo opuesto, convierte la lámina en un cuchillo. El retoque de los filos por presión, hacia el interior de cada una de las caras sumado al apuntamiento general de la lámina, permite la fabricación de eficaces puntas de proyectil que pueden ser adaptadas para su enmangue. Para fabricar un arpón sobre el asta de un ciervo se comienza por extraer una varilla con la ayuda de un buril mediante el ranurado de la superficie exterior de la cuerda, haciendo palanca y aprovechando la debilidad del interior esponjoso del cuerno, se obtiene una varilla recta y espesa que a continuación debe ser regularizada y aplanada. Una vez desbastada se configuran y tallan los dientes del arpón los cuales van siendo despejados y afilados uno a uno. La perforación de la base para amarrar la cuerda de sujeción y el afinamiento de la punta para mejorar su poder de penetración, completa en el trabajo, ahora a pescar. Elaborar una aguja de hueso exige un trabajo delicado y paciente, partiendo de un hueso alargado que se fractura y ranura longitudinalmente, se obtiene una astilla, se regulariza y se afila con la ayuda de un buril aplanando uno de los extremos, con un perforador de sílex se realiza la perforación por donde se introducirá el hilo. Finalmente se pule y afila la punta con una piedra de arenisca, las puntas de proyectil de hueso o asta llamadas azagayas, eran utensilios muy efectivos en la caza, tomando una varilla extraída de un asta de ciervo se desbasta y regulariza con el buril para darle la forma de proyectil y se afila la punta con un fragmento de arenisca, el proceso acaba con la preparación de la base, para que la punta de asta pueda ser fijada a un astil de madera Propulsores y azagayas Fundación Atapuerca, yo soy David Canales técnico en arqueología esperimental de la fundación atapuerca y voy a hablaros sobre como se caza con el propulsor y el venablo. En otras ocasiones hemos hablado acerca de cómo podríamos cazar en el paleolítico con una lanza y también vimos las problemáticas que ello suponía, homo sapiens se dio cuenta que cazar así era muy arriesgado, te exponías mucho, habian mucho heridos, muchas bajas en el grupo, asique se dio cuenta durante practicas y practicas de caza, de que quienes tenían el brazo más largo, eran los que tiraban las lanzas más lejos. Por esta razón se inventó el propulsor, la primera máquina, con el propulsor tenemos al menos, medio metro más de brazo, es muy sencillo hacer un propulsor, podemos utilizar un soporte de madera, nosotros hemos añadido un asta que le hemos dado esta forma de garfio. La lanza la vamos a cambiar, ya no va a ser una lanza grande, ya no va a ser una lanza tosca, sino que va a ser una lanza mas esterilizada, mas fina, a la cual, le vamos a añadir, unas plumas, por ejemplo, podemos poner 1, podemos poner 2, podemos poner 3, nosotros a día de hoy, pensamos que la manera más eficaz es utilizando 2 plumas, de esta manera la lanza va a volar recta y siempre va a caer de punta. La técnica es la siguiente: tenemos la lanza, hemos hecho un pequeño culatín, en la parte superior del venablo e introduciremos el apéndice del propulsor en el culatín del venablo y luego sujetaremos con nuestra pinza de precisión, el pulgar y el índice. Luego, simplemente, tendremos que hacer un movimiento, un latigazo con nuestro brazo y utilizando la muñeca como cuando jugamos al baloncesto, que conseguimos con el propulsor y con el venablo, primero, no nos tenemos que acercar, para nada a los animales, podemos disparar desde 15, 20 incluso 30 m, vamos a ser mucho mas eficaces, podemos llevar varios venablos y podemos disparar uno detrás de otro. Esto va a suponer que la caza va a ser mucho mas sencilla y nos va a dar una ventaja que no teníamos si utilizásemos una lanza La vestimenta en el Paleolítico superior -Punzón -Aguja -Perforador Arte rupestre Hace 14.500 años la costa cantábrica sufría los rigores de la ultima glaciación, el frío y la humedad eran las notas dominantes, estos paisajes abiertos acogían manadas de caballos, bisontes y uros, pero sin duda, los ciervos eran los animales más abundantes. La crudeza del clima no impidió el desarrollo de manchas forestales en las zonas más resguardadas, en los valles o en las entradas de las cuevas crecían arboles de albores como pinos, robles y abedules. En la entrada las hogueras proporcionaban calor y servía como punto de reunión, para charlar, realizar los quehaceres cotidianos y cocinar, en Altamira arte y vida cotidiana estaban estrechamente relacionados, ya que ambos espacios eran contiguos. Descendiendo de una escarpada pendiente entre enormes bloques de rocas desprendidas del techo de la cueva se llegaba al espacio dedicado al arte, allí un techo sorprendente en el que grandes relieves emergían de la roca fue el lugar propicio para la creación plástica. Las primeras representaciones fueron realizadas mucho millones de años antes que los bisontes policromos, otras personas habian convertido aquel techo en un lienzo repleto de grandes caballos pintados en rojo, manos, signos y puntuaciones, formando un conjunto que debió ser esplendido. El realismo es absoluto, los detalles corporales, la postura, dibujan la imagen fiel de un gran ciervo macho durante el periodo de celo, bramando. Los artistas, arrodillados o tumbados sobre el suelo, apenas llegaban a divisar la pequeña porción de techo existente sobre sus cabezas, a pesar de ello, consiguieron encajar figuras de gran tamaño, realistas y de proporciones perfectas, algunas incluso de tamaño natural, como la gran cierva, con sus 2´25 m de longitud. Para la realización de los bisontes policromos se utilizaron los abultamientos naturales del techo, conjugan relieve y movimiento, consiguiendo el resultado más espectacular y grandioso, los bisontes cobran vida, se mueven, embisten, todo parece sacado de una realidad, la de la propia vida, la de un entrono milenario en el que animales y personas guardaban un equilibrio sostenible. El resultado es sorprendente, conmovedor, es una arte milenario en el que nos reconocemos nosotros mismos, como propio de nuestra especie, hace 13.000 años, la entrada se desplomó, el colapso aisló la cueva del mundo exterior y el silencio fue su único habitantes durante milenios, las obras de arte quedaron protegidos del aire y de los cambios de temperatura. Aquella estabilidad ambiental permitió su conservación, por eso hoy nosotros estamos en el mismo lugar, viendo lo mismo que ellos vieron, pintaron y legaron para las generaciones futuras. En la cueva de Altamira se descubrió el Primer Arte de la Humanidad, en 1879. En Altamira, los artistas dejaron testimonio de su capacidad creativa y simbólica durante 20.000 años. Nada sabemos de quienes fueron, ni del mensaje que quisieron transmitir. Todavía hoy nos conmovemos al contemplar esta gran creación, En 1985, la cueva de Altamira fue inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial por UNESCO. Hoy vamos a hablar, vamos a continuar hablando de arte paleolítico y en concreto vamos a explicar algunas técnicas pictóricas distintas, vamos a ver la misma figura, en concreto una cabeza de ciervo cómo se plasmaría a lo largo de distintos momentos dentro del paleolítico superior. Una de las formas más sencillas de realizar una cabeza de firma es una convención que llamamos la cierva trilineal, que encontramos en algunos yacimientos de cueva del mediterráneo como por ejemplo la Pileta en arte marinal o en la Cueva del Parpalló, el parpalló del mueble, donde simplemente con tres trazos de manera muy sencilla y esquemática se representa una cabeza de cierva. Entonces, vamos a utilizar un tizón y es muy sencillo, hacemos un primer trazo, el segundo trazo, en Covalanas, Arenaza, La Pasiega y toda la serie de cuevas que tenemos en el norte de la península en el cantábrico, hay otra forma similar de pintar la cierva, también muy esquematizada sólo que en este caso simplemente aplicando el pigmento rojo, el ocre, con los dedos o posiblemente con un tampón o una monedilla, en este caso se representan las orejas en uve, en lugar de hacerlas con un trazo paralelo, y simplemente con la programación de una serie de puntos, iríamos marcando igualmente la cabeza. Igual que encontramos estas formas tan escuetas de representar, por ejemplo, es una cabeza de ciervo, hay algunas técnicas que permiten hacer representaciones un poco más naturalistas, un poco menos sistemáticas como sería por ejemplo el grabado en una plaqueta de piedra como esta que tenemos. Para esto lo que vamos a emplear es un buril, simplemente hacemos una pequeña extracción sobre una lasca que previamente hemos estado preparando y podríamos hacer pues un tipo de cierva, como las que llamamos estrelladas, que se encontraría en un periodo algo más reciente.